El catálogo refleja la materialidad de la obra de la artista a través del uso del color, las transparencias y los degradados. Gracias a los cantos coloreados, el libro se percibe como un bloque de color sólido.




Inma Femenía experimenta en torno a la percepción visual y la realidad física de los objetos. Los medios y la luz de las pantallas, su reflexión con los objetos, la pixelación, el deterioro y la disolución de las imágenes actúan como metáfora de la levedad de una realidad que se desvanece a la misma velocidad a la que creamos y consumimos imágenes.


Fotografías del libro por Josep Gil
Fotografías de la exposición y del estudio por Jabalí Studio y Laura Leal
Publicado por Editorial La Fábrica